Crítica // 12 AÑOS DE ESCLAVITUD (o Steve McQueen y la sublimación hiperrealista del drama biográfico)

1Desde la majestuosidad del clasicismo de David Lean en obras maestras como Lawrence de Arabia  o Doctor Zhivago -cuyo último eco de estilo con calidad fue Lincoln, de Steven Spielberg– o el más edulcorado manierismo de estudio de Marcado por el odio, por ejemplo; pasando por el estilo hosco y salvaje de Martin Scorsese en la setentera Toro Salvaje o el marcado acento europeo de Amadeus, Mi pie izquierdo o El último emperador; hasta las aproximaciones modernas de Forrest Gump o Braveheart no se había visto nada en el subgénero de dramas biográficos como el psicodélico Bronson de Nicolas Winding-Refn y las atronadoras Hunger y Shame, las dos primeras cintas de Steve Mcqueen. Por si había alguna duda, el director británico nos ha dado la prueba definitiva de que es un verdadero autor -en la dimensión auténtica del término- con su última película, la magnífica 12 años de esclavitud.

TWELVE YEARS A SLAVEEl cineasta londinense le ha dado una vuelta de tuerca a su lenguaje narrativo añadiendo lírica y restando tenebrismos innecesarios -que hubieran matado al filme- a su ya marcado hiperrealismo. De ese modo, el relato histórico construido por McQueen ha mantenido lo mejor de sus cintas noveles sin ceder un centímetro a visiones formales clasicistas; 12 años de esclavitud tiene un alma nueva y muy propia. Se descubre en ella un modo nunca visto hasta ahora de dirigir ropajes decimonónicos que, sin embargo, no chirría (algo parecido a lo que sucedió con el Barry Lindon de Stanley Kubrick, y justo lo contrario a lo ocurrido con la María Antonieta de Sofia Coppola).

7El uso de la cámara, la iluminación, la música y la dirección de actores absorben al espectador, le pegan los ojos a la pantalla y le clavan el culo al asiento como herramientas de una narrativa fresca que rompe esquemas asentados largo ha. Existe, en resumen, una voz singular en esta maravillosa trama histórica que presenta con honestidad horrores pasados, un acontecimiento tan concreto y existencial que su horror asusta y afecta al espectador como nadie lo había conseguido desde La lista de Schindler. Y todo ello sin los excesos del onanismo que encontramos demasiado habitualmente en incapaces que se creen artistas. McQueen deja simplemente que su relato hable, desnudo, para lo mejor y lo peor, cruel y hediondo como es, sin abusar de ningún elemento técnico. Y por eso funciona tan endiabladamente bien.

3Chiwetel Ejiofor (Solomon) brinda al respetable una interpretación traslúcida, físicamente conmovedora, de las que te sacuden la conciencia incluso pasados los días. Del mismo modo, una bellísima Lupita Nyong’o (Patsey) conjuga en su personaje el candor infantil y el rostro desgarrado (literalmente) del ser aplastado; dos apuestas seguras para las nominaciones a los Oscar. Pero, si cabe, resulta aún más viva e hipnótica la labor de un gigante Michael Fassbender (Mr. Epps), tipo que ha probado sobradamente su valía como actor y lleva camino de estrella. En cada papel que ha interpretado este señor en los últimos años me sigue sorprendiendo su capacidad de no ser nunca Michael Fassbender. No se cabrea ni llora ni grita igual en dos películas distintas; junto a Phillip Seymour Hoffman y Daniel Day-Lewis, lo mejor que se puede poner delante de una cámara en Hollywood.

612 años de esclavitud es un filme vivo, que te deja consumido, que te agarra por las tripas en un viaje bellísimo y cautivador a través de la oscuridad, de lo siniestro y de la esperanza; todo ello culminado en una escena final que no podrá olvidarse nunca. Ningún simple puede dejar de ver esta película necesaria sobre una de las dos grandes vergüenzas históricas de los Estados Unidos (el práctico exterminio de la población indígena es el otro, aunque la leyenda negra se haya empeñado en que los españoles fuimos los más cabrones). Para las vergüenzas presentes, ya tenemos a Oliver Stone y a Michael Moore (a los que hay que acercarse de un modo crítico, ojo, que yo de antiamericano solo tengo lo permitido por la sana conciencia de que aquí hijo puta hasta el último).

Tráiler

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Publicado el 18 diciembre, 2013 en NOTICIAS SIMPLES y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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