Crítica // LINCOLN (o la explicable razón por la que un notable alto sabe a poco)

lincoln niñoAunque Steven Spielberg esté incapacitado para hacer una mala película, Lincoln no es la obra maestra que cabría esperar; un relato tan parlamentario y adusto en el 99% de su metraje, y tan grandilocuente en el 1% restante es imposible que lo sea. Es una buena película, incluso una muy buena película; pero posee un déficit que le impide alcanzar el sobresaliente: su lenguaje (cum laude, desde luego) es el de la discusión política aderezado con las genialidades verbales de su protagonista; y la mayoría de sus puntos de inflexión se atisban desde lejos, anunciados por las trompetas de John Williams.

No obstante, es innegable la maestría de Spielberg contando historias. Su relato rebosa poderío, avanza con paso firme, es elegante y nunca aburre. Como ya se ha apuntado, el problema de este film no hay que buscarlo en el ritmo (que no es lento sino concienzudo, conscientemente meditabundo) sino en la casi literaria exposición de la filosofía política lincolniana y en las resobadas puestas en escena de ciertos pasajes, si no sensibleros sí un tanto manipuladores, y peligrosamente cercanos a lo rimbombante. Spielberg lo compensa, eso sí, con instantes de una belleza que desarma, como el de Thaddeus Stevens y el documento oficial de la enmienda.

spielberg-directing-lincoln1A pesar de no encontrar en Lincoln las costuras del cine clásico histórico-político, sus ropajes recuerdan más a ese modo de dirigir que a la frescura magistral del Spielberg que rodó Munich. No es que no me convenza el discurso comedido de esta ocasión, pero esperaba un toque de su genialidad más próximo al riesgo de aquella que al clasicismo (brillante, pero clasicismo, al fin y al cabo) de War horse. Estas exigencias me las permito porque hablamos de un genio del que uno ansia siempre el diez; en la mayoría de casos, nunca un ocho tendría el sabor agridulce de esta.

El magnífico guión de Tony Kushner se ve lastrado por un par de discusiones que se empantanan hasta lo farragoso y desembocan en finales un tanto vacuos. El montaje es un trabajo de veterano experimentado: las escenas esenciales duran lo que tienen que durar y el conjunto mantiene una tensión difusa pero constante; Michael Kahn es siempre garantía de éxito. El fantástico bagaje técnico de la peli lo completan la fotografía de Janusz Kaminski, con un maravilloso juego de luces polvorientas, oscurantistas y saturadas a la luz del día que transportan al espectador dos siglos atrás; y las soberbias labores de dirección artística de Rick Carter y vestuario de Joanna Johnston. Vaya, un equipazo.

lincoln pissedEl apartado interpretativo es de aúpa. Daniel Day-Lewis (mi actor favorito junto a Philip Seymour Hoffman, como ya supongo que estaréis cansados de leer) vuelve a enseñarnos el significado del verbo actuar, adoptando una gestualidad y una dicción específica que aúna al personaje de las distintas escenas en una sola personalidad y lo convierte en alguien reconocible. Sus escuderos no se quedan atrás en dotes interpretativas, principalmente Tommy Lee Jones y Sally Field, capaces -con su pasión- de atraer la mirada de un público entregado al protagonista.

Linoln conmueve y mete al intelecto en un gimnasio de reflexión política de lo más saludable; y le rasca los sesos con teológico y antropológico esmero. He echado en falta una mirada más innovadora por parte de Spielberg pero, pecadillos a un lado, su genio es incuestionable. No es la mejor película que he visto este año pero mucho deberían sorprenderme las que aún no he catado para sacarla del Top Ten. Ya os contaré más adelante.

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Acerca de davidsimple

Soy un joven valenciano licenciado en Periodismo. Mi pasión por el séptimo arte me ha llevado a comenzar esta aventura en el mundo blog.

Publicado el 23 enero, 2013 en EN CARTELERA: CRÍTICAS SIMPLES y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. la reflexion que haces ” Linoln conmueve y mete al intelecto en un gimnasio de reflexión política de lo más saludable; y le rasca los sesos con teológico y antropológico esmero” es una razon mas para ver esta pelicula y daniel day lewis que incluso afilando cuchillos me parece de lo mejorcito que sabe hacer , actuar , y philip hoffman que estuvo fantastico en the master. Ademas spielberg con 14 años que tenia yo , y vi La lista de Schindler , ese hombre se gano mi corazon.

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