Crítica // LOS MISERABLES (o la razón por la que los simples nos sentamos en la butaca de un cine)

Les Miserables 615-barricadesHe encontrado un antídoto a la horrenda sensación que me dejó hace unos días una ¿película? que prefiero no nombrar. Se trata de Los miserables, film concebido y realizado desde el más purista entendimiento del séptimo arte como espectáculo. La cinta de Tom Hooper es un torrente de sensaciones extremas, un tren acelerado sobre raíles de canciones inolvidables, excesos formales y gigantescas interpretaciones; un cuento de espirtualidad radical con el que Hooper, sin

facturar una obra perfecta, se acerca al ideal que resume la razón por la que los simples vamos al cine. Los miserables arrastra al espectador al lugar mágico, poderoso e intemporal que solo hallamos cuando se apagan las luces de la sala y proyectan una gran película.

los misersanpA Hooper le impide llegar al diez el mismo pecado -venial en esta ocasión- que cometió en El discurso del rey: alcanzado un gran clímax en la parte final, al cineasta inglés le falta sacar la tijera en el último cuarto de hora de metraje durante el que uno se pregunta qué necesidad hay de alargar el asunto. Luego llega la bellísima y épica escena que cierra el relato y se olvida el resbalón anterior, claro. Por ello no estamos ante un fallo muy grave; el conjunto es tan sólido y potente que apenas se nota la influencia de tal desliz.

De hecho, es de justicia levantarse de la butaca a aplaudir a Hooper por una peli tan profundamente hermosa, abierta a lo trascendente hasta lo inconcebible hoy en día y por ello tremedamente humana. La batuta de Hooper es firme y no se amilana ante la envergadura de un proyecto con alma de ‘grandeur’ cinematográfica. El director británico recupera la energía narrativa de las superproducciones cincuenteras de las majors hollywoodienses sin renunciar al presente cinematográfico. Los miserables es, sin duda, el mejor musical desde El violinista en el tejado. Y no me he olvidado de Cabaret. Esta es mejor.

losmis-movie_1Las decisión que toma Hooper al respecto de la fotografía al apostar decididamente por el primer plano es tan arriesgada como efectiva aunque abuse un tanto de los grandes travellings y los zooms kilométricos. La iluminación es bárbara, solemne, densa, muy miserable; la compañera de baile perfecta para una dirección artística de Oscar, que hace comulgar -como nunca hasta ahora- el género musical de las bamabalinas con el de las cámaras de cine.

Por lo que respecta al apartado actoral, destacaré tres trabajos memorables. En primer lugar, el de Hugh Jackman: intenso y desgarrador, un rostro para Valjean que refleja, primero ira y odio, y después la enorme delicadeza del que se siente amado sorprendentemente gratis; en segundo, a Anne Hathaway, a la que solo por su interpretación del tema I dreamed a dream hay que darle el premio de la Academia; sin apelación posible.La tercera en discordia es Samantha Barks (Eponine), pura elegancia, estruendosa presencia de una actriz que pone los pelos de punta con la verdad de su expresividad y su voz los fructíferos minutos que aparece en pantalla. Del resto, ninguno alcanza el nivel de estos tres.

les-miserables-movie-image-samantha-barksLa estación de destino de toda gran obra artística es la belleza, que nos cautiva y transforma; que nos devuelve la inocencia y nos acerca a lo divino. Los miserables es una narración y ahora un film bello en sus tiniebles y en sus luces, así como en la soberbia partitura que la estructura. Que yo no me haya aburrido en una película en la que cantan 2 horas y 25 minutos de las 2 y 32 que dura dice mucho de lo bien que ha montado Hooper la cuestión. Estamos ante una de las mejores películas de los últimos años, una pieza cinematográfica que estremece por su fuerza. Uno va al cine, en definitiva, a descubrir historias como Los miserables.

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Acerca de davidsimple

Soy un joven valenciano licenciado en Periodismo. Mi pasión por el séptimo arte me ha llevado a comenzar esta aventura en el mundo blog.

Publicado el 29 diciembre, 2012 en EN CARTELERA: CRÍTICAS SIMPLES y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. ¡Exijo óscar para el señor Jackman! Qué gran película, sobretodo grande. Ah! no has hablado de Gavroche, ¡qué incorrección!

  2. Qué lástima que el señor Jackman (bueno, y el señor Cooper, y el señor Phoenix) se haya topado este año con el impecable Daniel Day-Lewis, porque creo que los tres están ante los mejores papeles de su carrera.

  3. Eso le pasa por salir sólo unos segundos en “X-MEN. Primera Generación”. Si hubiese aceptado la llamada de Michael Fassbender y James McAvoy (Magneto y Xavier) ahora tendría el oscar, como Jennifer Lawrence!!! Sale en X-MEN y PAM! OSCAR!
    En realidad creo que mientras juegue a películas taquilleras/basura para quinceañeros (Lobezno) desde Jolibud le miran como a una rata… como si no le conociesen. Ahora, con esta nominación ya cambia todo. La próxima vez que haga un buen papel le mirarán con otros ojos. Le han dado un aviso en plan: “Por aquí vas bien, pero no pensarás que por hacer UNA peli ya te lo vas a llevar?? Has llamado nuestra curiosidad pero aún no cuentas con nuestra admiración”

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